miércoles, 31 de agosto de 2011

Las riberas escondidas del Río

Hay jornadas que nuestras amigas las truchas no están por la labor de contribuir a nuestro entretenimiento con su presencia, andamos el río de arriba abajo, pescando posturas, buscando el menor indicio de una onda que rompa la aparente calma de la superficie, pero nada, no hay indicios de actividad...

En esos momentos en los que nos planteamos recoger los bártulos, y marcharnos a casa, medio enfadados por la panzá de kilómetros y el madrugón que nos hemos dado cuando quizás deberíamos pararnos un momento, respirar hondo, aparcar la caña y simplemente dedicarnos a observar todo lo que nos rodea..

Simplemente eso, observar, si lo hacemos con calma, educando nuestra vista, descubriremos a nuestro alrededor todo un mundo fascinante que siempre ha estado hay pero al cual no le hemos prestado nunca atención, con una cámara en la mano y paciencia os invito a descubrir esa otra naturaleza escondida que se mueve a nuestro alrededor en nuestras jornadas de pesca...
















8 comentarios:

  1. Veo que te gustan tanto libélulas como caballitos del diablo. Magníficas fotos.
    No se si disfrutas más pescando o fotografiando... saludos

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  2. Últimamente lo segundo Carlos, jajaja..

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  3. Un autentico lujo de fotos ehnorabuena.

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  4. Bonitas fotos Daniel, pescar no se como se te dará seguro que bien pero la fotografía se te da de lujo.
    Saludos

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  5. Espectaculares fotos las de nuestros amigos invertebrados. Las libélulas y los caballitos del diablos son los seres más vistosos del entorno aéreo de los ríos. Sus colores y maniobras son dignos de admiración, por eso yo también suelo fotografiarlos.
    Enhorabuena por las instantáneas.
    Saludos

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  6. Gracias José me alegro de que te gusten, espero verte por aquí de nuevo comentando

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